"PESE A LA IMPUNIDAD DE LOS CULPABLES, HAY UNA NUEVA FORMA DE JUSTICIA, LA MEMORIA"

domingo, 10 de enero de 2010

Del marxismo al artiguismo, "encontrar las 7 diferencias"


Artigas, primera entrega. Reforma agraria.

Qué tiene que ver Artigas con el marxismo se preguntarán, este caudillo libertador de América, que de libros poco sabía pero parecía llevar la cultura impregnada como el barro en sus botas, es digno de ciertas comparaciones con ideas socialistas, que desmigajaremos y revisaremos comenzando por el plano económico.

Artigas es de por sí un personaje interesante, desde su particular idiosincrasia, hasta la genialidad de sus proyectos. Su merito no se constituye únicamente en dirigir batallas, en la maestría bélica, tampoco en sus honores al humanismo y amor por el prójimo ("Piedad para los vencidos, curad a los heridos"), lo que realmente lo diferencia, lo separa, es su capacidad para teorizar, crear. Su educación catolicea franciscana le enseño que los débiles debían ser protegidos, y a la praxis hasta el día de su muerte llevo esos ideales ("Los más infelices serán los más privilegiados")

Pero como es que un contrabandista, un rebelde al margen de la ley, un erreante embriagado del romanticismo gauchista se convierte en protector de los pueblos libres y hacedor de la primera reforma agraria del continente. Una interrogante que solo puede abordarse entendiendo su adelantada visión de América y agregando la experiencia recogida durante su clandestinidad que le proporciona insumos cardinales a la hora de elaborar sus proyectos.

Sin más preámbulo, en esta primera entrega acerca del artiguismo, comparto con ustedes una breve síntesis, cargada del inevitable subjetivismo que me invade en el momento de escribir sobre el prócer.


Sintésis

El Reglamento provisorio para el fomento de la campaña y seguridad de sus hacendados (Septiembre 1815) constituyó la primer reforma agraria del continente (exceptuando los experimentos de Hidalgo y Morelos). Recuerden que la revolución oriental tuvo un cáracter netamente rural, y eso en parte explica este ensayo de repartición de tierras.

La búsqueda nuclear del reglamento constaba en generar una sociedad de "pequeños productores", transformar al gaucho trashuman te en un trabajador sedentario. La repartición se efectuaría en base a tierras expropiadas a "los malos europeos y peores americanos" en otras palabras a los enemigos de la revolución, aquellos terratenientes (verdaderos poseedores de tierras), a los que sin escrúpulos se les expoliaría de su ganado, tierras, instrumentos, etc para ponerlos al servicio del proyecto productivo.

Además de los objetivos económicos de generar autoabastecimiento, también Artigas hilvano en busca de la gestación de valores sociales, especialmente el del trabajo, resquebrajado por los conflictos y la inseguridad de la campaña.

El objetivo secundario del plan, sería la creación de cuerpos policiales que velaran por la seguridad de los territorios comprendidos, estos cuerpos podrían bien estar integrados tanto por vecinos de las zonas como soldados, y despenderían a los gobiernos de su municipalidad.

Lo criticable hacia la figura artiguista es el caracter "autoritario" que descansa implicitamente en esta reforma. Partiendo de la obligatoriedad de porte de una libreta de trabajo, (aquellos vagos serían destinados al trabajo o remitidos al servicio de las armas), busca incluir a todos los individuos dentro del aparato productivo, imponiendo la importancia del trabajo, así como también de la cultura. "Sean los orientales tan ilustrados como valientes".

El punto quizás más destacable del reglamento (desde la óptica social) es su carácter, de defensa de los humildes, de los "infelices" (Artigas incluso llegaría a elaborar una lista de infelices), un orden de privilegios en el momento de recibir las tierras, el ganado y los instrumentos de trabajo.

A modo de cierre, la importancia, la herencia que Artigas deja a latinoamerica con su instrucción teorica y practica es imprescindible, los latifundios proliferan y los sin tierra continúan estacando sus carpas al borde de las carreteras, repartir no es expoliar, la solidaridad para el que trabaja no implica violar derechos individuales, en base a estas premisas es que se debe construir el socialismo del siglo XXI. Artigas, su figura e ideas son insoslayables para perseguir tal cometido.


"El protector de la mitad del nuevo mundo estaba sentado en una cabeza de buey, junto a un fogón encendido en el suelo fangoso de su rancho, comiendo carne y bebiendo ginebra en un cuerno de vaca"
Las venas abiertas de América Latina. Eduardo Galeano

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