Comenzando a trazar la cuestión.
Marx y Engels, socios intelectuales, son continuadores de las tres corrientes ideológicas primordiales del siglo XIX. Inherentes a los países más avanzados: La filosofía clásica alemana, la económica política clásica inglesa y el socialismo francés.
Remontando a la antigua Grecia, la filosofía perfila sus concepciones. La materialista con Tales de Mileto, primer filosofo jónico quién se lanza a la teorización del mundo por un camino opuesto a la religión, por otro lado, Heráclito (De Efeso), quien elabora las líneas generales de lo que luego se llamará dialéctica.
La filosofía moderna por su parte enfrenta al orden feudal y a la Iglesia Catolica, extiende el dominio de la razón hasta donde imperaba la fe religiosa y promueve las ciencias naturales. Esa filosofía en Alemania adquiere un carácter hegemónico, en ella la revolución burguesa posee un nivel ideologico superior. Hegel y Feuerbach son sus representantes principales (de la dialectica y materialismo respectivamente).
El carácter magistral de la obra de Marx y Engels (que se convierten en discípulos y críticos de ambos) se centra en la unidad concebida de dos elementos anteriormente separados, dialéctica y materia, pariendo el materialismo-dialectico. Ni Hegel con su dialéctica idealista, o Feuerbach con su materialismo mecanicista habían cultivado la plenitud teórica alcanzada con la intervención marxista.
Otro de los cimientos del marxismo es la economía clásica, nacida con la Revolución Industrial. Sus teóricos: Adam Smith, Malthus, David Ricardo, John Stuart Mill, encuentran, descubren las "leyes naturales" de la economía, cuyo carácter es fijo, eterno, justificador de la actividad burguesa. Formulada sintéticamente atreves de la restricción de la participación del Estado en la economía, negando el carácter intervencionista, como enunciado esencial. Tanto Marx como Engels beberán de estas fuentes con espíritu critico.
Por último tenemos el socialismo francés, los también conocidos "socialistas utópicos" así llamado por la carencia de carácter científico o histórico en sus bases. Su labor descansa en describir la sociedad del futuro y meditar acerca de los medios para alcanzarla. Saint Simon es una de las figuras exponentes de dicha corriente. Augusto Blanqui desarrolla la cuestión del poder y la vanguardia, el anarquista Proudhom explaya sobre la propiedad. A su vez los cartistas ingleses con su "Carta al pueblo" fundan el primer partido obrero de la historia. Sin duda alguna está constituye quizás la herencia más valiosa que recibe el pensamiento Marxista.
La conjunción de estas tres fuentes, armonizadas completan los pilares esenciales desde los cuales se edifica el marxismo.
domingo, 10 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario